El balón subacromial biodegradable InSpace es un reciente desarrollo en la cirugía del hombro dirigido al tratamiento de las roturas masivas no reparables del manguito rotador.

Cuando la rotura tendinosa del manguito no es reparable, sea por su gran tamaño o por que los tendones y músculos están atróficos, se plantean diferentes opciones terapéuticas, entre las que se incluyen la descompresión subacromial, las transferencias tendinosas e  injertos sintéticos y los diferentes tipos de prótesis de hombro, cada una de ellas con sus propios beneficios y riesgos.

 

FUNDAMENTOS BIOMECÁNICOS

En presencia de una rotura masiva del manguito rotador, el normal funcionamiento del hombro se altera pues se origina un roce directo y compresivo entre la cabeza del húmero y el acromion, el cual es causa frecuente de dolor tanto con los movimientos del brazo como en reposo, incluso nocturno.

En este sentido el balón subacromial In Space, implantado entre el acromion y la cabeza humeral, ejerce un efecto de almohadillado y permite un deslizamiento suave y sin fricción entre la cabeza humeral y el acromion.

 

Balón Inspace 1

 

CARACTERÍSTICAS

Este dispositivo espaciador está compuesto por un polímero biodegradable, también usado en otros materiales médicos, y se implanta en el hombro de manera directa y sencilla por vía artroscópica.

Una vez situado en posición subacromial, el balón es hinchado a cierta presión con suero fisiológico y se despliega a modo de una almohadilla amortiguadora con efecto descompresor entre la cabeza del húmero y el acromion.

 

RESULTADOS

Este balón es biodegradable al cabo de los 6-12 meses, tiempo durante el cual la mejoría de la clínica dolorosa puede ayudar en la recuperación de la función del hombro y potencialmente hacer innecesarias otras cirugías más complejas en el hombro. Llegado el caso, el balón InSpace no dificulta la realización de otros tratamientos quirúrgicos que pudieran ser necesarios tales como la impltación de una prótesis de hombro.

 

Aprobado por las autoridades europeas en 2010, su uso se está extendiendo y actualmente se realizan diferentes trabajos prospectivos para valorar su resultado a largo plazo.

Como cualquier implante protésico, cabe la posibilidad de su intolerancia o rechazo, en cuyo caso su extracción es sencilla, por vía artroscópica.