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Cirugía del hombro

¿POR QUÉ ME DUELE EL HOMBRO?

¿Es una tendinitis? ¿Es un problema cervical?  ¿Que dice la resonancia?

Con frecuencia recibimos en nuestra clínica el caso de un paciente con un cuadro de hombro doloroso crónico de varios meses de evolución, tantas veces ya tratado mediante antiinflamatorios e infiltraciones y a quién le han dicho que tiene una tendinitis de hombro o un problema de la columna cervical.

El diagnóstico de tendinitis de hombro viene dado por la lógica médica de que le duele al mover el brazo y de que la radiografía de su hombro es normal, y en principio la tendinitis presupone un curso corto y benigno, con buen pronóstico, pero…en no pocas ocasiones…este cuadro doloroso es persistente…

Entonces se empieza a poner en duda este diagnóstico de tendinitis y el médico ordena otras pruebas radiológicas: ecografía, Resonancia, a veces Tac-scan cuyo resultado puede proporcionar ya un diagnóstico de certeza del tipo rotura de tendón de manguito rotador…pero en no pocas ocasiones…

Estos estudios informan de alteraciones y lesiones frecuentemente múltiples  y en diferentes localizaciones (edema óseo, tendinosis, pinzamiento subacromial, bursitis, lesión de Slap, alteraciones en el labrum glenoideo, etc) las cuales no solo no explican el porqué de los dolores de hombro sino que además generan confusión, sobre todo teniendo en cuenta que se partía de un diagnóstico sencillo de tendinitis.

En este momento es importante conocer la existencia de la llamada DISOCIACIÓN CLÍNICO-RADIOLÓGICA DEL HOMBRO, esto es la frecuente falta de correspondencia entre los hallazgos de las pruebas de imagen (RX, TAC, ecografía, Resonancia) y los padecimientos clínicos del hombro (dolor, limitación de movimiento, déficits funcionales).

En otras palabras, tenemos que saber que existen diferentes patologías dolorosas crónicas del hombro que no tienen reflejo ni son demostrables en las pruebas diagnósticas de imagen, como por ejemplo:

  • La capsulitis retráctil de la articulación glenohumeral
  • La disfunción escapulotorácica, pues ni la ecografía ni la resonancia exploran la función de la musculatura estabilizadora de la escápula
  • La microinestabilidad glenohumeral del deportista

Que en otros casos pueden aparecer alteraciones en estas pruebas y sin embargo el paciente encontrarse completamente asintomático de las mismas, como por ejemplo:

  • La rotura de manguito supraespinoso compensada en paciente de edad
  • Las alteraciones degenerativas en la articulación acromioclavicular, hallazgo frecuente a partir de los 40 años de edad
  • Las lesiones de Slap tipo I y II

Y que finalmente no todos los radiólogos tienen la misma opinión al observar e interpretar las imágenes de la ecografía o la resonancia, con lo que un mismo estudio puede dar lugar a diferentes conclusiones diagnósticas, por ejemplo:

  • ¿Existe pinzamiento subacromial?
  • ¿Roturas parciales de los tendones?
  • ¿Alteraciones del labrum glenoideo?
  • ¿Lesión de Slap?

En definitiva es necesario un enfoque personalizado y experto a la hora de tratar un cuadro de Hombro Doloroso Crónico, con interrelación entre el médico y el fisioterapeuta.